sábado, 27 de noviembre de 2010

Margareht

Era un día frío muy frío. Acababa de caer la primera nevada del año y Margareht se encontraba tumbada en la hierba intentando hacer un ángel de nieve mientras Marco, su hermano, arreglaba su trineo al cual se le había caído un un hierro de no haberlo usado durante años. En el momento en que Margareht se levantaba, Elenah, su hermana más pequeña, sacaba a pasear a Hiena, el perro de la familia. Margareht se ofreció a acompañarla, le apetecía dar un paseo en ese frío día.

Mientras caminaban por las calles de aquella pequeña ciudad, Margareht le comentaba a su hermana lo difícil que es a su edad estar enamorada, compaginarlo con las clases y no sufrir por ello. Pero como era previsto su hermana no entendía nada, por ello, Margareht se sentía bien, porque tenia una manera de desahogarse sin preocuparse por lo que pensara o por si se lo fuera contando a papá.

Después de un rato caminado Elenah le pregunta a su hermana:

-Margareht, ¿tú echas de menos a mamá?
Esta sin esperarse la pregunta le contesta:
-Si pequeña, ¿acaso tú no la echas de menos?
-Bueno, si, pero yo creo que se ha ido a un lugar mejor, o eso me dice papá, ¿es verdad?
-Si, pero...¿Por qué lo preguntas Elenah?
-Es que... Verás... ayer cuando iba a lavarme los dientes pase por la habitación de papá y estaba llorando, el no sabía que estaba allí, pero yo le vi hablándole a una foto de mamá, así...Sin más...
-Es normal Elenah, todos la echamos de menos, y mas papá. Ella era su compañera en esta vida. Son cosas del corazón que cuando seas un poquito mas mayor entenderás.
-Pero yo lo quiero entender ahora no dentro de unos años.

Margareht ya no sabía que contestar y con una simple sonrisa hacia su hermana, emprendió la vuelta a casa.

Cuándo llegan a la puerta de casa ven a Marco saliendo con su trineo (ya arreglado) dirección a la colina en la que se encontraban todos los niños de la ciudad y algún que otro adulto. Detrás de él, sale Roberto, el padre de estos tres hermanos.

-Margareht cuida de Elenah que yo tengo una reunión de trabajo, llegaré para la cena. Y Marco tu no te retrases mucho, a las 21:00 te quiero en casa, ¿vale?
-¡Sí papá!- contestan Marco y Margareht a la vez, pero Elenah como siempre, tiene algo por lo que protestar.
-Pero papá yo también quiero ir a la colina como Marco jope...
-No Elenah, tú te quedarás en casa con tu hermana y no hay mas que hablar.
-Pero... Pa...
-¿Quieres que te castigue sin ver los dibujos esta noche?
-No papá, me quedaré con mi hermana...
-Muy bien. Bueno adiós que llego tarde a la reunión.
-Adiós papá, y suerte- contesta Margareht puesto que Marco ya se había ido en el momento en que oyó que su hermana pequeña quería ir con el, y Elenah estaba enfadada con su padre.-Vamos pequeña, juguemos con tus muñecas.- Y las dos entraron en casa.

4 Sueños.:

Anónimo dijo...

Bela...soy MaríaM
Me encanta...no te falta inspiración!!
pero...deberías acabar la historia, es preciosa en serio
TeQuiiero y lo sabes!!

Bela dijo...

Muchas gracias María :D
Bueno ultimamente no estoy muy inspirada pero cuando lo estoy lo aprobecho ;)
La historia la acabaré, ya te avisaré :) pero voy ir poquito a poquito :)
Tequiero pequecha :)

Jorge Ampuero dijo...

Tienes una prosa interesante y degustable,
persevera. Espero regresar.

Saludos.

Bela dijo...

Gracias :)

Saludos

Soñadora de olvidos.

Mi foto
Bela
Soy una soñadora de palabras, se podría decir que la única forma que encuentro de desahogarme es escribiendo. Me encanta la fotografía y todo lo relacionado con ella, en un futuro espero vivir de ello. No soy perfecta, nadie lo es. Me encanta salir a pasear. Lo que más me gusta es ver películas en casa, sobre todo las tardes de lluvia, pero siempre en compañía. Y me encantaría vivir en Londres, y viajar por todo el mundo.
Ver todo mi perfil

Soñadores de palabras.

Con la tecnología de Blogger.